Dinámicas personales ante el conflicto

Dos de la mañana, Javier lleva cinco horas conectado a un juego online con otras personas. Desde fuera de la habitación su madre y su padre discuten porque no saben como cortar esa conducta de su hijo e incluso se recriminan la parte de responsabilidad que se achacan entre si: “Que si llevas años siendo permisivo con él, que si no me haces caso cuando le pongo consecuencias, que le pongo un castigo y tú se lo levantas,…así llevan mucho tiempo”. Mientras su hijo cada vez está más metido en una dinámica autodestructiva y sabe que, a través de la agresividad, sus padres le permiten llevar la vida que él quiere. En los estudios cada vez va peor, se duerme muchas mañanas y falta al instituto, pero sus padres lo tapan y mienten al profesorado. De repente la madre abre la puerta y le pide que vaya acabando que mañana tiene clase, el padre ha decidido irse a dormir porque está muy nervioso y no sabe cómo reaccionará, pues cada vez nota que la ira la gestiona peor. El hijo se gira y, gritando, le dice: ¡Mamá, estamos acabando, cierra la puerta que ya me acuesto!. La madre se va y él no se acostará pronto, mañana será otro día y ya veremos. Pero mañana llega, se repite la escena y el clima familiar y la relación de pareja cada vez empeora, ¿hasta cuándo?

Esta situación que se puede dar en muchas familias no es fruto de un día, sino del establecimiento de dinámicas poco eficaces en la resolución de problemas reales que, en bastantes ocasiones, nos cuesta reconocer pues cuando no se reconoce un problema parece que no exista. Si una persona se acostara pesando 50 kilos y al amanecer pesara 100 kilos sería tan obvio que ha pasado algo que se daría cuenta de que existe un problema y necesita poner una solución inmediata. Si analizamos la situación que hemos comentado, los padres llevaban tiempo “cediendo terreno” a su hijo y normalizando cosas que no tenían por qué ser adecuadas y autoengañándose pensando que sus amigos también lo hacen, total son cosas de chavales de ahora y eso con el tiempo se pasará,…Por eso es muy importante sentarse en serio a hablar para buscar alternativas diferentes a las realizadas hasta ahora ante esta situación y buscar ayuda si fuese necesario. En palabras de Albert Einstein: «Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo»

 ¿Eres joven y notas que pasas muchas horas frente a las pantallas y en tu casa las cosas cada vez están peor? ¿Notas que te alteras mucho con algún videojuego y no controlas tus reacciones? ¿Eres madre y te cuesta poner límites o consecuencias? ¿Eres padre y ves que cada día las horas de tu hijo con el ordenador o con el móvil se alargan más? ¿Notas que no sabes cómo comunicar con tu hijo porque cada vez estáis más lejos? Entonces, es posible que necesiteis cambiar ciertas dinámicas personales establecidas que ayuden a regular la situación.

En Proyecto Hombre Alicante, desde nuestro Programa de intervención con adolescentes/jóvenes y sus familias (Programa Faro), estamos especializados/as en abordar este tipo de situaciones ayudando, tanto a las chavalas y chavales como a sus familias, a romper dinámicas generadoras de conflictos. Por lo que, si piensas que te podemos ayudar, no dudes en contactar con nuestro servicio.

Nuestras vías de contacto son:

Teléfono: 966662175

e-mail: prevencion@proyectohombrealicante.org

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